Bienvenida a Intervegas

 "Amo a la tierra. Me siento ligado a ella en todas mis emociones.

Mis más lejanos recuerdos de niño tienen sabor de tierra.

La tierra, el campo, han hecho grandes cosas en mi vida.

Los bichos de la tierra, los animales, las gentes campesinas,

tienen sugestiones que llegan a muy pocos."

Federico García Lorca.
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¡Buenos días, egun on, bon día, bos días!

 

2015 fue un año destacable en posicionamientos ante el reto global civil que se nos plantea a la Humanidad. Podemos ser la primera generación que logre expulsar a los museos las cíclicas hambrunas, el hambre del hombre, la malnutrición milenaria. En aquel año la ONU aprobó los retos de la Nueva Agenda Mundial 2015-2030 que nos compromete, como sociedad, a buscar una alianza por el desarrollo sostenible, sostenido. Problemas globales, acentos locales.

 

En el mes de noviembre de aquel mismo año, en la Cumbre de la Tierra que se celebró en París se tomaron decisiones urgentes, necesarias, para resolver los graves problemas que generan el cambio climático y la extendida contaminación que arrojamos los humanos desde hace muchas décadas. No obstante, pasara lo que pasara e independientemente de las decisiones de nuestros líderes mundiales, la sociedad civil eramos y somos los verdaderos protagonistas del nuevo rumbo que necesitamos para sobrevivir. Lo vamos a lograr unidos, conscientes, forzando las voluntades, sin cortoplacismos, pero sin más dilaciones. De lo contrario seremos la primera generación que desterremos la fertilidad, la vida, la biodiversidad, del planeta Agua, del planeta Tierra. Y por ende expulsemos nuestra propia existencia. Vivir se ha convertido en algo discutible y dudoso. Tierra y Agua, elementos imprescindibles que hemos degradado, descuidado. Sólo hace falta darse un paseo por la Vega de Granada. Estamos aún a tiempo de frenar el destrozo irreversible, aunque el tiempo se nos va.

 

El viernes 13 de aquel mismo mes de noviembre, se inauguraron las necesarias Jornadas Intervegas, dedicadas a la soberanía alimentaria y a la defensa de nuestros territorios. Aquel día, las diecisiete comunidades autónomas estatales se reuinieron para dar ejemplo de honradez, de decencia, de buen aliento. Nos unió y nos sigue uniendo el compromiso por la salvaguarda del territorio, el aire, el agua, el suelo. Cada una de estas comunidades, trajo un tarro de tierra, de vuestra tierra, para unirse en la plantación de un granado en una de las vegas más amenazadas de este país: la vega sur de Granada. Las vegas se nos mueren, tenemos que hacer algo. Representantes de todos los Parques Agrarios españoles junto a premios nacionales de medio ambiente, educadores, empresarios, la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente, autónomos, cooperativistas, agrónomos, agricultores, docentes y, en definitiva, decentes ciudadanos, con una visión holística del paisaje que nos hospeda. Cuando miramos un surco no vemos exclusivamente cemento, ladrillo, destrozo, inhospitalidad.

 

Vinieron de muy lejos porque les importa el territorio, la tierra, la vida. Vinieron de todos los confines de esta península porque les ilusiona pensar que es posible otra forma de crecimiento y desarrollo. En cuatro décadas hemos visto desaparecer, en muchos lugares de nuestros entornos, una parte considerable de las vegas, las huertas, los campos con un saldo final de millones de desempleados. Sapiens is crazy.

 

El sábado 14 de Noviembre de aquel año, estas 17 Comunidades Autónomas firmaron un Pacto Estatal por la Soberanía Alimentaria, la Educación Ambiental y la Sostenibilidad del Territorio con el deseo de intentar cambiar el rumbo. Este Pacto supuso la formalización de una Federación, la Federación Estatal Intervegas con el objetivo principal de unir sinergias y trabajar por asentar un futuro honesto con nuestros ancestros. El Planeta Agua se deshidrata, se calienta, sufre de exceso de contaminación. El Planeta Tierra no nos entiende: contaminamos los acuíferos, los campos, el aire y las costas, que conforman los hilvanes que cosen el agua y la tierra. No podemos pasar a la Historia como la generación del colapso ambiental, no podemos comportarnos como si fuéramos la última generación por vivir. ¿Por qué hemos descuidado, abandonado, el campo? ¿Nos avergüenza la labranza, nuestro pasado yuntero, arriero, labriego?

 

Gracias porque vinisteis a la llamada del surco en peligro de extinción, gracias porque estáis leyendo este Manifiesto que expresa nuestro sentir. Ayer, hoy y mañana, nos invade un viento de alamedas que huele a río Miño, Duero, Ebro, Pisuerga, Guadiana, Tajo, Guadalquivir, Guadalhorce, Vinalopó, Segura, Tiria, Genil, Llobregat, Tiétar y a muchos otros cauces fértiles.

 

Tenemos que habitar el común, nuestra casa. Desde el aroma emanado desde la cercana atalaya de Sierra Nevada que nos observaba queremos auparnos, ganar altura, visibilidad, para otear el Horizonte 2031 y vislumbrar la posibilidad de estar orgullosos de haberlo conseguido, de poner el acento en el sector primario, el primero. Habitar el territorio supone cuidarlo, protegerlo, sentirlo. La identidad es un derecho inalienable del hombre que le confiere pertenencia, orgullo, felicidad. España va bien si se la cuida. Estaremos en la champions league de la economía si jugamos limpio, si no anteponemos los intereses partidistas al interés general. Nuestra verdadera Marca España debería ser el I+D+I que cientos de generaciones esforzadas nos han legado como generoso préstamo civilizador, repleto de vivacidad, de hospitalidad, de humus, de humanidad.

 

La educación es el arma más potente para cambiar el mundo, dijo Nelson Mandela. Hace años cientos de docentes de la provincia de Granada decidimos unirnos y educar en el respeto hacia nuestra vega. Y no entendemos por qué este valor que inculcamos en los centros escolares se desvirtúa, se desvanece, en medio de corruptelas, obras, sobras, y sobres que acontecen alrededor. Nuestro lema, el que defendemos millones de ciudadanos, es que la riqueza y el empleo nacen del esfuerzo, de la honradez, del comportamiento ético. Este país tiene un gran potencial, debemos aprovecharlo y conseguir que el mundo de los adultos se parezca a los anhelos de nuestros hijos y se identifique con las enseñanzas que reciben en los centros educativos.

 

Miramos al Horizonte 2031 con la esperanzar de llegar, en aquella fecha, a reconciliarnos con el patrimonio agrario y la ordenación del territorio sin más desorden, sin más desmanes. La naturaleza no entiende de estrés, el viento no cambia de bando por su propio interés; las huertas producen sonidos sin ruido; el paisaje tiene valor, nunca precio.

 

Queremos vivir en paz, en armonía, con el hábitat que nuestras madres nos prestaron para transmitirlo a las siguientes generaciones. Vamos a lograrlo. Vamos a dar ejemplo como sociedad empoderada. La Vega hoy está más contenta. El esfuerzo de cientos de generaciones que la han perfilado está de enhorabuena. Demandaremos, como Plataforma Federal, la aprobación y el cumplimiento de una Ley Estatal de Parques Agrarios, una Ley Estatal de Educación Ambiental y una Ley que regule una Marca España sustentable.

 

Desde aquel 13 de Noviembre, nos adherimos, sin más preámbulos, al cambio que se avecina, al cambio de una sociedad que ya ha cambiado. La comunidad del surco comenzó su andadura, empezaron a brotar las raíces que hoy nos unen, nos resumen, nos hacen plurales, con un objetivo compartido: dar frutos orgullosos que protejan la riqueza que nos alimenta y salva. Estamos a tiempo. Lo vamos a conseguir. Lo estamos consiguiendo.

 

Muchas Gracias.

 
Otros territorios son posibles.
 
Adaptación de la Carta de Bienvenida de las I Jornadas Intervegas - Granada 2015
Javier Alonso Magaz (Federación Intervegas)